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¡Con un simple hábito puedes transformar la manera de relacionarte con tu entorno!

Con el uso de productos para el cuidado personal saludables para ti y amigables con el medioambiente, estarás ayudando a crear un mundo más sostenible. Piensa por un momento en un producto que uses a diario para tu cuidado personal. Este producto no es un simple objeto, pues este también se relaciona con el entorno, que es el mismo tuyo y, esta relación puede ser beneficiosa o no, tú lo decides.

La cosmética natural es un término que puede ser confuso, ya que la palabra natural es general y universal. Además, todos podemos tener una idea personal de lo que se considera “natural”. Pregúntate ¿para ti qué es natural?, y verás que tendrás varias respuestas, ¿no es así?

De la misma forma, sucede con la cosmética natural, no podemos dar una definición determinante, ya que debemos considerar varios aspectos, entre esos:

¡Recuerda, una etiqueta no te asegura que un producto sea amigable contigo y con el medioambiente!

Te mencionamos esto porque no es un secreto que lo “natural” está en tendencia, pero realmente ¿todo lo que tiene una etiqueta con la palabra natural, es natural? Como sabes, el objetivo del marketing es vender y es excelente, pero ¿qué hay más allá de un producto que tiene un empaque bonito y un eslogan llamativo? 

Una forma de entender nuestra realidad es observando cómo nos relacionamos con nuestro entorno.

Desde Rizoma no queremos condenar a nadie, incluso a nosotras nos hace falta cambiar hábitos para lograr un mundo más sostenible, pero estamos seguras de que las pequeñas acciones logran grandes resultados. Además, no crean que es fácil, sabemos que es una tarea difícil cambiar hábitos que tenemos desde pequeños y sobre todo, porque hemos crecido en una sociedad así, que nos acostumbró a creer que nosotros somos los humanos y lo demás son objetos que nos sirven. 

Por eso, nos negamos a creer esto, puesto que formamos un mundo gracias a las relaciones entre todos (sean objetos, animales, químicos, etc.) y de esas relaciones se crea la realidad, es decir nuestro entorno. 

Rizoma nació así, observando esa relación diaria con nuestro entorno, la cual nos permite crear productos de cuidado personal para construir un lugar mejor para todos, al mismo tiempo que cuidamos de nosotros mismos.